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Si me queréi, ¡IRSE!

Todo empezó un magnífico #15M. A unos cuantos se les habían hinchado las pelotas, y unos cuantos miles más dijeron: “pos si, oiga, igual viene siendo hora de hacer algo, aunque sea ruido“.

Se organizaron, se propusieron cosas, se acampó y uno se sentía orgulloso de ser español. O de pertenecer a esta sociedad, llamadlo como queráis. Yo mismo, sin ir más lejos, “celebré” mi cumpleaños en Sol, junto a otras ypicomil personas. Nunca había venido tanta gente a mi cumple, jajajejijoju.

Yo estaba donde el circulito rojo, os lo juro.

Toda aquella gente, todo aquél buen rollo, todo aquél buen comportamiento, nos dio a unos cuantos unas tremendas esperanzas de que algo cambiaría. Aunque hubo que explicar muchas veces que el #nolesvotes no significaba “no votes a nadie”, sino “no votes a los de siempre, GAÑÁN”, había esperanza. Queríamos cambio.

Pero llegaron las elecciones, y con ellas la gran decepción. ¿Es que nadie había entendido nada? ¿Por qué, después de tanto jaleo, volvía a pasar lo mismo de nuevo? Voto de castigo al partido en el poder, por tanto, voto masivo a la oposición, y mínimo despunte de los partidos “nuevos y con frescas propuestas”. Lamentable, triste, decepcionante, deprimente y cabreante.

Ese fue el momento en el que para mi, el movimiento #15M como lo conocía dejó de tener sentido. Me refiero a la acampada de Sol. Empezaron a llegar noticias absurdas. Asambleas sobre asuntos que no tenían nada que ver, huertos en fuentes públicas, y diarreas mentales que me hacían, sinceramente, sentir cierta vergüenza de haber tomado parte de todo aquello.

Al principio, ya os digo, todo era pacífico. Superflogüerpogüer. Los medios de comunicación habituales evitaban hablar de ello, y eran las redes sociales las que se hacían eco del más mínimo detalle que pudiera acontecer entre tantos miles de personas. Y después de las elecciones, mientras se mantenía la acampada, fue cuando a mi entender surgió la chispa del mal que me ha llevado a escribir este maldito post.

¡Odio extremo!

Se llevaba la tolerancia como estandarte, pero en las asambleas se decían cosas como “Vamos a hablar del aborto de la gallina. El que no esté de acuerdo, que se largue ahora” (dramatización para poner un ejemplo). En las redes sociales, se insultaba o despreciaba a todo aquél que estaba en contra del fenómeno o del movimiento. En las calles, se provocaba a la policía, se buscaba la polémica y llamar la atención de otra forma que no era la originalmente planeada. Podíamos verlo en directo, la gente hacía streaming con sus móviles. Se pasaba de “¡POLICÍAS, ASESINOS, HIJOS DE PUTA!” a “¡CABRONES, NO LES PEGUÉIS, HIJOS DE PUTA!”. A todos esos provocadores, con cariño:

¡Coño ya!

Admito que en el pasado, yo también criticaba a la policía de grati. Es facilísimo descargar tu ira y tu ignorancia ante un colectivo que, por otra parte, está ahí para servirnos, para cumplir órdenes, para velar por el orden y todas esas cosas. Pero para lo que no están es para que se les provoque y se les insulte. Vale que lo tendrán que aguantar y que no podrán actuar hasta que se les dé la consabida “orden de arriba”, pero son gente como vosotros y como yo, y creedme que ni vosotros ni yo aguantaríamos ni a un tonto llamándonos “hijo de puta” a la cara durante más de 30 segundos. Corregidme si me equivoco. Además, deberíais enteraros de sus condiciones de trabajo, que no son tan buenas como cabría esperar.

También hay tontos DENTRO de la policía. Eso es obvio, tontos hay en todos lados. Sin ir más lejos, estos días estamos viendo un documento protagonizado y sufrido por una chica y por @duendecolorao. Podéis informaros de primera mano en su blog. Resumiendo: una chica va tentando su suerte insultando a la policía desde la otra acera, hasta que el ‘cabecilla’ decide que es hora de cruzar dos cosas. La calle, y la cara de la chica de un bofetón. No estoy justificando ni a la chica por insultar, ni al policía por pegar, ojo. Considero que, gravedad aparte, ambas cosas son una barbaridad. Pero el fotógrafo que estaba allí “solo por informar“, recibe una paliza en unos segundos que se le debieron hacer eternos. Solo porque a un señor tonto que desgraciadamente llevaba uniforme, se le cruzaron (también) los cables.

Con todos ustedes: El poli loco

Pero me estoy desviando. Yo a lo que iba, es al comportamiento que estamos teniendo en lo que a tolerancia se refiere, y sobre todo en las redes sociales. Se nos ha juntado el #15M con las #JMJ y todos los demás hashtags que queráis poner que conlleven cierto movimiento social. La visita de Benedicto Equis Uve Palito ya ha terminado de desatar los odios y los comportamientos más abyectos posibles. Luego ya llegó el Barça-Madrid para aderezar el tema también.

A lo que voy es, queridos amigüitos todos, queridos twiteadores, blogueadores, facebookeadores, tuentiadores y guguelpluseadores: hemos perdido el respeto a los que no piensan como nosotros. Ya me lo decía @rbarmel, que todo en el #15M era buen rollo, pero “Si no piensas como ellos, no les molas”, decía. Y no le faltaba razón .

Es posible que incluso yo mismo haya metido la gamba alguna vez. Estamos en un país donde el insulto sale mucho antes y mucho más fácilmente que el pensamiento. No nos paramos a pensar a quién estamos jodiendo antes de soltar nuestra frase estrella en twitter (por ejemplo) para imaginarnos a nosotros mismos siendo aclamados y aplaudidos por una virtual legión de followers / fans /groupies a los que -admitámoslo- les importamos bien poco en general.

Es muy, muy reconfortante, hablar con alguien de ideas contrarias a las tuyas e intentar acercar posturas. Lo fácil, claro, es decir en twitter cosas como (nueva dramatización) “A los que os gusta el rosa sois tontos del culo” porque a nosotros no nos gusta el rosa. ¿Habéis tenido cuidado de preguntar a vuestras amistades más cercanas si a alguien le gusta el rosa? ¿Y si al 90% de vuestra virtual legión de seguidores le gusta el rosa? ¡O al 1%! Efectivamente, estamos metiendo la ciberpata.

Hace bien poco, unfolloweé (con perdón) a un twitero al que no soportaba más. Era apenas un niño, pero se creía en poder de la verdad universal, y se permitía el lujo de llamar “ignorante” a un colectivo cualquiera mientras aderezaba sus twits con unas faltas de ortografía de las de sacarte los ojos con una cuchara. Ya había intentado dialogar con él y decirle que no se podía ir así por la vida, tan sobradete. Sin problemas, un tío al que no conoces, que te saca de quicio diciendo chorradas, pues la solución es fácil. Lo que viene siendo #atomarporculo.

Problem?

Pero, oh amiguitos, ¿qué pasa cuando el que ha metido la pata -incluso en repetidas ocasiones- es alguien de tu círculo más cercano? Muchos dicen “si no te gusta lo que escribo, no me sigas” (puto @Figurin1977), pero no es tan fácil.

Mirad, yo puedo estar absolutamente en contra de la financiación pública de la visita de Benedicto Equis Uve Palito -que algo habrá, aunque digan que no-, e incluso estar en contra del corte al tráfico de algunas de las arterias más importantes de Madrid, y expresarlo así en cualquier medio que me apetezca. Pero lo que no puedo… debo hacer es ofender a todo un colectivo. No puedo decir que los cristianos son tontos, o que los católicos son subnormales. ¡Aunque lo pensara! Porque ya estoy faltando al respeto incluso a gente cercana.

Puedo pensar que la religión es solo un instrumento de control para las masas, o ver más lógica la teoría evolucionista que la creacionista. No siempre ha sido así, pues yo hice la comunión e iba a misa como un bendito. Puedo recitarla de principio a fin, de hecho, aún me acuerdo. Pero cuando tuve uso de razón, comprendí que aquello para mi no tenía lógica, y que no necesito pensar en deidades o vidas después de la muerte para “ser bueno”.

Puedo incluso desearle a ZP un dolor de huevos que cuanto más se queje más le duela, o pensar que Rajoy es un teleñeco venido a menos. Pero ¿por eso tengo que decir cosas como “los putos rojos están jodiendo el país” o “los putos fachas van a terminar de joder el país cuando ganen”? No, ¿no? ¿A que está feo? Porque habrá gente a la que le afecte ese comentario hasta el punto de provocarles el temido pensamiento: “¡ESTE ES TONTO!”.

Bien, pues ESO es lo que conseguimos siendo tan radicales. Estampamos nuestro tuit que a priori consideramos lapidario para esa chusma que no piensa como nosotros, y a la vez super-hilarante para nuestra virtual legión de fans. Pero no nos hemos dado cuenta de que en nuestra virtual legión de fans hay chusma que no piensa como nosotros. Hasta que es demasiado tarde. Llegan los unfollows, los enfados y los “¡ESTE ES TONTO!” temidos. Uno pierde credibilidad y puntos de carisma. Nuestro tuit estrella del día ha resultado ser una cagada.

Un ejemplo práctico:

¿No es más bonito tratar un tema con humor y hacer una crítica mordaz de ello en vez de cagarnos en todos los santos del cielo? Voy a tomar como referencia un tuit de un ilustre tuiteador (ahem)

¡Qué original! ¡QUÉ MORDAZ! ¡Pardiez!

En este tuit, ese ilustre tuiteador está haciendo una crítica al coñazo que han dado los JMJ’s pero sin insultar a nadie. Lo de llamarlos “papaflautas” también es humor, como sabéis, en contrapartida a los llamados “perroflautas del 15M”. ¿No es genial? XD

Miren estos otros tuits sin embargo:

Little Nicky: ¡Libeeraa eel maaaaal!
Seguro que luego no quiere ver su "insti" ni en pintura.
Hombre, toda, toda... igual no ¿no?
¡Joder con la infinita bondad! XD

¿A que no es lo mismo? ¿A que criticar así deja de ser divertido? ¿A que probablemente estas personas han ofendido gravemente a gente cercana? Pues eso.

No seáis radicales. No caigáis en el insulto fácil. No seáis ese gañán de las redes sociales que busca notoriedad a base de insultos. No intentéis convencer a nadie de que vuestras ideas son mejores que las suyas. No os burléis de opiniones personales. No uséis opiniones personales para burlaros de colectivos. Se puede ser super-activista de tus ideas mientras respetas a los que no las compartes. De hecho, así tiene mucho más mérito. Y si no, echad un ojo al Twitter de @SoyFroda. Una mujer comprometidísima con su causa, que ha aumentado su legión de followers por docenas, que ha participado en todo lo que ha podido y que no piensa rendirse. A ver si véis algún tuit suyo faltando al respeto seriamente a alguien. Algún palabrostio tiene, pero siempre en contextos humorísticos.

Es cierto que los niveles de indignación están llegando a límites insospechados en este país, pero carajotes, los estamos enfocando hacia el objetivo equivocado. No me seáis gañanes.

Ya seáis perroflautas, papaflautas, indignados, religiosos, futboleros, ateos, agnósticos, heteros, gays, blancos, negros, chinos, marcianos, jefes, empleados, ángeles o demonios… ¡RESPETARSUS, CHICOS!

Y si alguna vez he caído en todo esto que estoy criticando, PERDÓN… o no me sigáis XD

  • Bien está sentar la cabeza en un mundo de fama efímera como las redes sociales. El respeto debería ser digno de todos, y ya decían hace mucho que hablando, preguntando y debatiendo se crece más como persona. Además, a ninguno nos pasa nada por mordernos la lengua alguna vez con tal de no hacer daño, que no es tan difícil coño. No deberíamos ser tan etnocéntricos aplicado individualmente, esto es, juzgar los valores y culturas de otros desde nuestra perspectiva considerándola superior. Todas las culturas tienen un mismo valor común, y es que las creamos todos de mutuo acuerdo viviendo a nuestra manera (dejo afuera los cabrones nazis jefes/jeques que llegan al poder mediante violencia). Que nos parezcan mejores o peores, ya para gustos colores, pero no ver algo o no vivir en algo, no significa que sea del todo peor.

    Armel

    22 agosto, 2011

  • Amén. Y cojonuda la charla del viernes sobre nuestras respectivas convicciones religiosas o no-religiosas ^^

    Javier Lobo

    22 agosto, 2011

  • Partiendo de la base de que “nadie posee la verdad absoluta” y “respeta a los demas, como a ti te gustaria que te respetasen” el radicalismo deja de tener sentido.
    Esto lo puse la semana pasada
    http://www.facebook.com/jonathan.rodriguez.luque/posts/2296567131373

    Y ya conoces mis convicciones y mi condicion.
    Lo que necesita España y los que vivimos aqui es solo un poquito de sentido comun.

    Tengo miedo de que algun dia empecemos a adorar a un tuitero o facebookero y se convierta en un nuevo Dios U_u

    PD: Muy buen entrada ^_^

    Jonathan

    22 agosto, 2011

  • Gracias, Shoni. Pero el sentido común nos lo venden muuu caro últimamente… a ver cómo evolucionamos con todas estas revueltas.

    Javier Lobo

    22 agosto, 2011

  • ¡Yo sí me voy a quejar! XD Me parece bien que todo el mundo haga lo que quiera siempre y cuando se respete al prójimo, que se supone que eso es lo que dice su religión (bueno, ellos usan el verbo “amar”). Pero cuando sales del trabajo y te cuesta andar por la calle porque el grupito del país X no sabe dejar un pasillo en mitad de la calle o en la entrada al metro, o se encuentran 2 grupitos y gritan y cantan, o simplemente cuando hacen algo que molesta a la gente que está a su alrededor simplemente por no tener educación; pues entonces sí molesta. Y por no hablar de querer salir por ciertas zonas o vivir cerca de 4 vientos, sobre todo por la gente que no podía entrar en su casa y tuvo que pasar la tarde en algún centro comercial, por ejemplo.
    Dudo incluso que muchos entiendan lo que significa la religión en sí, como dices que te y nos pasó a muchos cuando llega el momento en el que te das cuenta de cómo funciona el mundo.
    Por mi parte, pues te aguantas, claro, son unos días y punto. Tampoco es que vayas a conseguir nada; y es más, das hasta ejemplo de una educación que la mayoría de ellos ha demostrado no tener. Pero reconozco que tiene que sentar mal a ciertos colectivos que están más metidos en el tema, que alguien quiera hacer algo que no moleste a nadie y vengan estos a molestar.
    Por quedarme con algo y como hablaba con el señor @Nagasia y por tener mi momento friki, como decían en Shaman King: Si das, te la devuelven. Moraleja: No des.
    PD: Joé, cómo me enrollo, ¿no? Ya hasta en tus comentarios Mwahahaha.
    PD2: De verdad que los italianos olían mal en el metro. Ya no sé si eso es educación, higiene, o falta de medios. No entraré en ese tema… XDDD

    Jerosmon

    22 agosto, 2011

  • Es relativamente normal que en estos casos no haya mucha higiene. ¿Has ido a algún salón del cómic? xD

    Tu opinión es respetable, porque no estás faltando ni insultando. Estás describiendo una situación que has sufrido. Ese es el punto que intento haceros ver.

    Javier Lobo

    22 agosto, 2011

  • Bueno Lobín.

    Pues me ha gustado tu entrada. Sinceramente lo que dices ya lo habíamos dicho todos sentados en tu casa tomando algo y si bien (y no me retracto de lo que digo) yo soy de la política que “si no me gusta algo no lo leo, o sigo y vicerversa” tengo que decir que España siempre ha tenido un problema: la violencia. Seguimos siendo violentos (yo el primero) con el argumento de “se me está acabando la paciencia”. Conozco muchos corrijo MUCHOS que me rodeáis que si, alabáis la libertad de expresión y la defendéis y eso. Pero siempre declináis hacia un lado claramente (yo inclúdio y ME CONOCES XD). Por encima de una cosa lo que no soporto y que has sabido plasmar con el tema del poli loco XDDD: aquí sólo hay dos lados siempre. Nadie se pone en el pellejo del otro/a nadie entendemos a nadie, yo siempre tengo razón. Razón tienes y te sobra: 50.000.000 de pavos gastados con el Papa y el Cuerno de Africa jodido con niños muriendo de hambre. ¿Cuantos twitts de personas que sigo y que seguís y os siguen han hablado de eso?. Yo soy creyente. Si soy un estúpido al que hay que quemar en la hoguera. Soy así o me han hecho así o “las dos cosas mi brigada” que decían en la extinta mili. Y soy el primero que respeto ojo, con mi opinión por los adentros de los demás. Pero aquí lo fácil es utilizar la técnica el Gila el humorisa “alguién ha matao a alguien”, “alguien es un asesino” (por Dios qué risa joer XDDDD. E ir calentando al resto. Resto que se calla, pero que llegado un momento sueltas lo que quieres soltar. Y conste: de naita me arrepiento.

    Me ha gustado leer lo que has puesto. No es novedad, yo también lo pensaba. Que los derechos de uno acaban donde empiezan los de los demás. Y que si todos pensáramos un poco las cosas nos daríamos cuentas que:

    – Todos tenemos algún familiar-amigo creyente
    – Todos tenemos algún familiar-amigo perroflautico
    – Todos tenemos algún familiar-amigo papaflaútico
    – Todos tenemos algún familiar-amigo que piensa distinto

    Y que todos comemos, dormimos, cagamos y habitamos este pequeño planeta. Así que seamos coherentes y usemos algo: el sentido común y la empatía.

    Pd. Siento haberos aburrido a los que lo habéis leído pero recordando algo básico en mí: si no os gusto, no me sigáis. XDDD que a fin de cuentas es como me deja este artículo del querido Lobo. Chuik.

    @Figurin1977

    22 agosto, 2011

  • ¡Efectivamente, maaachooo! Las opiniones son como los culos, que todo el mundo tiene la suya.

    Javier Lobo

    22 agosto, 2011

  • Hola Lobito.

    Me ha gustado leerte y he visto muchas cosas en las que confluyo y otras en las que no. Como bien dices las opiniones son libres y cada una como el culo tiene una.

    Lo curioso de todo esto es que llegue TAAAAAAAAAANNNNN tarde y a raíz de que un día los que callamos una y otra vez estallemos y critiquemos a los #criticosquetolosabensiempre y que si no piensas como ellos #hogueraparati.

    Con lo cual de acuerdo que todos debemos y tenemos que tener respeto pero recordemos que siempre el que más habla y ataca primero es el que más tiene que callar. Eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que hablas.

    Con amor.

    @Pochola80

    22 agosto, 2011

  • Llevo dos días leyendo tu comentario y no sé si me estás acusando de oportunista, si discrepas, si estás de acuerdo o si te das por aludida como “ofensora” o como “ofendida”.

    Javier Lobo

    23 agosto, 2011

  • Todo esto no se resume en lo que siempre decimos y casi nunca cumplimos? Respeto

    Pero respeto a todos los niveles, grandes ideas o pequeñas que son igual de respetables

    Javi

    22 agosto, 2011

  • Hombre, tampoco es eso. Si tu idea es destripar bebés, pues no es TAN respetable, sabes…

    Javier Lobo

    22 agosto, 2011

  • Lo que suele ocurrir es que la gente se siente amparada por el anonimato y suelta todo el veneno que lleva dentro. Tienen que aprender que aunque lleven la foto de una cabra no han de comportarse como cabrones xD

    Ya me conoces de hace muchos años y sabes que intento respetar a todo el mundo, en mi TL tengo de todo: de derechas, de izquierdas, católicos, musulmanes, ateos, anticlericales, ácratas, hinchas de fútbol y todo lo que te puedas imaginar.

    Yo jamás he ocultado mi cara tras una foto de cabra, y es cierto que a veces suelto alguna pero siempre con humor y cariño e intento no ofender a nadie expresando libremente mis opiniones. Todos saben que soy agnóstica-atea, poeta y ácrata con tendencias de izquierda, pero me respetan y (quiero pensar) que me quieren :_) pero para conseguir que te respeten primero has de ofrecer tú lo mismo.

    Gracias por tu mención (me has emocionado so gañán!) :** y ya sabes que yo te seguiré siguiendo (toma ya redundancia jajaja) incluso cuando no esté de acuerdo contigo. Te haces de querer bicho pelúo!! *^_^*

    Froda

    22 agosto, 2011

  • Es que te puedo poner de ejemplo para muchas cosas buenas, es lo que tienes :P

    Javier Lobo

    22 agosto, 2011

  • Esto si es movimiento, por fin palabras coherentes en mentes coherentes, madre mia Lobo que inspiracion, el calor del vereno te esta licuando el cerebro, y te da por filosofar. y muy bien por cierto.

    Juan Antonio Moreno

    23 agosto, 2011

  • ¡Qué bien hablas, Juanan, madre mía!

    Javier Lobo

    23 agosto, 2011

  • ¡RESPETARSUS, CHICOS, U OS PARTO LA PUTA CARA, HIJOS DE PUTA!

    Algo así dices ¿no? XD

    Lázaro

    29 agosto, 2011

  • Con algún que otro matiz, pero si, lo que viene siendo.

    Javier Lobo

    29 agosto, 2011

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